|
1.- La capacidad para
diferenciar lo propio de lo ajeno.
El sistema inmune tiene
la capacidad para diferenciar lo propio de lo ajeno, reaccionando
contra todo lo extraño para él (antígenos).
El sistema inmune tiene una capacidad extraordinaria de reaccionar
frente a cualquier molécula distinta de su propia
estructura por pequeña que esta sea. Sin embargo, no
reacciona frente a sus propios componentes. Esta
característica de diferenciar lo propio de lo ajeno,
es una de las bases más importantes de la inmunología.
En la fase embrionaria los linfocitos que pueden reaccionar con las moléculas
propias del animal son eliminadas mediante un
mecanismos de apoptosis (muerte celular programada). Al sistema circulatorio solamente pasarán
los clones celulares capaces de reaccionar contra
antígenos extraños, siempre que estén
asociados a su mismo SLA, así como los clones tolerantes
a sus propias estructuras. En esta selección
juegan un papel muy importante los antígenos de histocompatibilidad
(SLA). |

En
el timo se seleccionan los linfocitos para que sólo
puedan reaccionar frente a las moléculas extrañas
al organismo (selección positiva, S+). Solamente
estos linfocitos pasaran al torrente circulatorio.
Por el contrario, se produce una destrucción
celular (apoptosis, Ap) de los linfocitos que pudieran
reaccionar contra la propia estructura.
|
|
A
veces pueden ocurrir errores en el sistema inmune para
diferenciar lo propio de lo extraño. Así,
puede ocurrir que el sistema inmune no responda a alguna
partícula extraña. Este fenómeno
se denomina tolerancia. Por el contrario,
en algunas circunstancias, el sistema inmune puede reaccionar
frente a sus propias estructuras. Estas reacciones se
denominan autoinmunidad. |
|
2.-
La especificidad del
sistema inmune se debe a que tanto los
anticuerpos como los linfocitos sólo reconocen
a un único epitope
o determinante antigénico. El sistema inmune
puede reconocer miles de millones de antígenos
diferentes, pero para cada determinante se inducirá un
linfocito específico. Existen
tantos linfocitos estimulados, como determinantes formen
el antígeno. |
|

Reconocimiento
específico de un solo determinante antigénico
(un determinante=una célula). Tras el reconocimiento
hay una proliferación, por la cual unos
linfocitos pasan a formar parte de los linfocitos
memoria, y otros actuarán como células
efectoras.
|
3.-
La memoria.
Cuando un antígeno, se presenta
por vez primera, al sistema inmune se produce una respuesta
primaria, quedando un linfocito
memoria por cada uno de los epitopes del antígeno.
Cuando ese antígeno vuelva a estar en contacto con el
sistema inmune (respuesta secundaria), el
linfocito memoria se estimulará para producir cuantos
clones de linfocitos específicos sean necesarios,(frente
a ese determinado epitope) de una manera más rápida
y efectiva que en la respuesta primaria. |
|
|