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Fiebre del Nilo Occidental (WN)

La enfermedad de West Nile (WN) es una enfermedad infecciosa no contagiosa de declaración obligatoria causada por un flavivirus. En los últimos años ha cobrado especial relevancia en el panorama europeo debido a su reemergencia, particularmente en los países de la cuenca mediterránea. Es de carácter vectorial, estando principalmente implicados los mosquitos del género Culex, y afecta a un amplio rango de hospedadores, destacando las aves (hospedadores de amplificación), los caballos y los humanos (estos dos últimos considerados hospedadores de fondo de saco). En caballos este virus suele cursar con una infección subclínica, aunque un pequeño porcentaje padece sintomatología nerviosa, llegando incluso a producir una encefalomielitis grave que desemboca en la muerte de los animales. En España este virus empezó a ocasionar brotes en 2010, en varias explotaciones del sur de Andalucía, aumentando el número de casos en 2011. Además, desde el este de Europa se ha ido extendiendo un linaje distinto (linaje 2) del que circula actualmente por nuestro país (linaje 1), el cual ocasiona brotes más virulentos, con la afección de una gran número de aves, caballos e incluso humanos. El calentamiento global está teniendo una influencia directa en la distribución y supervivencia de los vectores, lo que hace que se tengan que aumentar las medidas de vigilancia y control de esta enfermedad que va ampliando su extensión con cada nueva temporada.

 

Antecedentes

La enfermedad de West Nile (WN) es una enfermedad zoonósica de declaración obligatoria, vectorial y distribuida mundialmente ocasionada por el virus de WN (VWN). Está considerada como la arbovirosis más ampliamente distribuida a nivel mundial, debido a que este flavivirus puede replicarse en un gran número de especies de aves, reptiles, anfibios y mamíferos. Además, ha podido aislarse en al menos 75 especies distintas de mosquitos. De hecho, el virus ha estado presente en todos los continentes, excepto la Antártida. A pesar de su amplia presencia, sólo se ha notificado enfermedad clínica en unas pocas especies, principalmente en humanos, équidos y algunas especies de aves. Sin embargo, el papel que cada uno de estos hospedadores juega en la epidemiología de WN es bastante distinto. Muchas aves actúan como verdaderos reservorios del VWN, amplificando el virus y pudiendo transmitirlo en un ciclo ave-mosquito-ave (o ciclo selvático). Al contrario, los humanos y los équidos pueden presentar una sintomatología nerviosa severa, pero se comportan como hospedadores accidentales o “hospedadores de fondo de saco”, lo que supone que no desarrollan niveles virémicos infecciosos. 

El virus se aisló por primera vez en 1937 en Uganda, en el distrito de West Nile, de una mujer que padecía un cuadro febril leve. Por las relaciones antigénicas con los virus de la enfermedad de San Luis y de la encefalitis japonesa se le clasificó en 1954 como un arbovirus de grupo B. Durante los años siguientes se identificaron casos aislados en África, Oriente Medio y el sur de Europa, a los que se otorgó escasa importancia. Sin embargo, en los 90 ocurrieron dos hechos que hicieron que WN cobrara especial importancia: el incremento de brotes asociados al VWN de gran virulencia en humanos y caballos desde 1996, y la llegada del virus en 1999 a EE.UU. asociado a un aumento de la mortalidad en primer lugar en córvidos, que terminó afectando a un importantísimo número de humanos y caballos y alcanzando la costa del Pacífico en tan sólo 3 años (Figura 1). 

Fig. 1: Evolución de la infección por el virus de West Nile en Estados Unidos desde su llegada en 1999 hasta 2004, y revisión de los datos epidemiológicos hasta la fecha (Fuente: elaboración propia con datos del CDC y el USDA; última actualización: 16 de febrero de 2012). 

Durante estos años, se detectaron brotes de enfermedad asociados a West Nile en varios países del entorno europeo y mediterráneo en caballos y/o humanos, entre ellos Argelia (1994), Marruecos (1996-2003), Rumanía (1996-2000), Túnez (1997), Rusia (1999), Italia (1998), Israel (1998-1999, 2000), Francia (2000) y Sudán (2004). De todos ellos, destacan los brotes de Bucarest en 1996 (causando 393 ingresos hospitalarios con 17 muertos) y de Volgogrado en Rusia en 1999 (con 826 hospitalizaciones y 40 muertes). Asimismo, el brote de Israel de 1999 afectó a un número espectacular de gansos y cigüeñas, por lo que se sospechó del papel de las aves migratorias en la epidemiología de la enfermedad. De hecho, los tres enclaves son zonas de paso y parada de rutas migratorias muy importantes para las aves. Además, la mayoría de estos brotes se produjeron en entornos urbanos, donde es fácil encontrar cualquier punto con agua estancada, sitio predilecto por Culex pipiens para la cría y desarrollo. 

Fig. 2: Evolución de los hallazgos laboratoriales de la infección por el virus de West Nile en España [fuente: elaboración propia a partir de revisión científica y adaptación de la imagen de Jiménez-Clavero (2010)]

En España, pese a que la presencia del virus se sospechara desde 1979, durante esos años sólo se pudo encontrar el virus en un hombre hospitalizado con meningitis aséptica en Badajoz en 2004 (Figura 2). Durante los años 2003-2006, estudios llevados a cabo en el entorno del Parque Nacional de Doñana, el delta del Ebro o Castilla-La Mancha sugieren la circulación del VWN (u otros flavivirus relacionados), ya que se encontraron anticuerpos en varias especies de aves, en caballos y en mosquitos (Figura 2). Hasta el año 2007 no se produjo el aislamiento del virus en dos águilas reales y un águila perdicera en Castilla-La Mancha, perteneciendo los aislados al linaje 1 (Figura 2). 

Situación actual

Desde 2004, han ido surgiendo brotes de la enfermedad de West Nile (WN) en varios países de la cuenca mediterránea. A través de la OIE se han notificado focos de WN en Francia (2004-2006), Italia (2008-2009, 2010-2011), Marruecos (2010), España (2010-2011), Portugal (2010), Grecia (2010-2011), Bulgaria (2010), Rumanía (2010) y Macedonia (2011).

 

Fig. 3: Evolución de la infección por el virus de West Nile en Europa y el entorno mediterráneo desde 1999 hasta 2011. (Fuente: elaboración propia a partir de información obtenida del WAHID-OIE). (meter aquí el montaje con las fotos de la evolución en Europa en español). 

En la Unión Europea (UE) en el año 2011, sólo los sectores equinos de Grecia, Italia y España se han visto afectados por el virus de West Nile, además de Macedonia (Figura 4). La oleada de este año ha supuesto 125 brotes nuevos de enfermedad, afectando a 186 équidos repartidos entre los cuatro países (con una morbilidad aparente del 15,2%) y 10 brotes en aves en Macedonia (dando 36 casos 18,65%) (Figura 3). Sin embargo, se han detectado dos linajes distintos del virus como los responsables de los brotes, el linaje 1 y el linaje 2. El linaje 1 es el que se encuentra más extendido mundialmente. Dentro del linaje 1, los integrantes del clado 1a son los más ampliamente distribuidos ya que además de en Europa, Asia, Oriente Medio y norte de África, son los únicos presentes actualmente en América. Este es el virus que ha estado causando los brotes en 2010 y 2011 en España, afectando oficialmente a 51 caballos de 38 explotaciones andaluzas. Actualmente se está ejecutando un preciso plan de vigilancia para conocer la circulación del virus por nuestro país y poner a tiempo medidas que lo frenen.

Por otro lado, el linaje 2 sólo se había aislado en el África subsahariana y Madagascar. Sin embargo, en los últimos años ha causado brotes muy virulentos en Europa central y oriental, y más recientemente en caballos en Grecia, Italia y Macedonia, en este último afectando también a aves. Este linaje se caracteriza por ocasionar a su vez brotes de importante magnitud en humanos (Figura 4).  

Fig. 4. Mapa que muestra los focos de la enfermedad de West Nile (WN) notificados a la OIE en 2011, tanto en la Unión Europea (entre el 1 de enero y el 9 de diciembre de 2011) como en Macedonia (entre el 29 de septiembre y el 10 de noviembre de 2011). Los puntos verdes y rojos muestran los focos de WN en los períodos de julio-agosto y de septiembre-diciembre, respectivamente. Los círculos verdes muestran el número de casos de WN ocurridos en humanos entre el 26 de julio y el 24 de noviembre de 2011 por cada país afectado (en color rosa) (Fuentes: Organización Mundial de Sanidad Animal, 2011; European Centre of Disease Prevention and Control, 2011). 

No se puede descartar la posibilidad de introducción del linaje 2 en España a pesar de que los brotes ocurridos en la Unión Europea (UE) estén bien controlados, no hayan supuesto la afección de un alto número de animales, e incluso muchos animales se estén vacunando. Esta incursión podría tener consecuencias graves, dada su alta virulencia y la falta de protección de los hospedadores susceptibles frente a este linaje. La introducción de este virus en España se podría dar por diversas vías de transmisión, entre las que destacan el movimiento de aves migratorias, el comercio de aves vivas, y el movimiento de vectores a través del viento o de fómites.

Actualmente, muchas explotaciones equinas nacionales están siendo vacunadas frente al virus de WN con la vacuna Duvaxyn® WNV (Fort Dodge) que está fabricada con una cepa de linaje 1. Dicha vacuna no garantiza la protección al 100% frente a todas las cepas de linaje 1 (sobre todo frente a las más evolucionadas antigénicamente). Teniendo en cuenta que existen mayores diferencias antigénicas existentes entre los linajes 1 y 2, si el linaje 2 entrara en España la vacunación no ofrecería una protección completa frente a él. Aunque se han realizado ensayos en ratones que han mostrado una buena protección de la vacuna fabricada con el linaje 1 frente a la infección con el linaje 2, hasta la fecha no hay datos científicos de ensayos realizados en caballos. Por tanto, creemos que sería conveniente realizar estudios en caballos en los que se pruebe la protección de la vacuna fabricada con el linaje 1 frente al linaje 2 y/o impulsar el desarrollo de una nueva vacuna bivalente.

En la actualidad, se considera finalizada la temporada de transmisión del virus de WN en la Unión Europea, fundamentalmente debido al drástico descenso de las poblaciones de vectores. No obstante, se ha de vigilar la situación del linaje 2 en los équidos y las aves de los países afectados de la UE, ya que un aumento de la circulación vírica podría favorecer su introducción en nuestro país, especialmente, a través de la entrada de aves migratorias y/o a través de la entrada de vectores vehiculados por fómites. Por ello, también sería recomendable aumentar las medidas de vigilancia en España para poder detectar y controlar de manera rápida y eficaz cualquier posible incursión de este linaje en nuestro país.